miércoles, 3 de febrero de 2016

La casa del silencio

La casa del silencio del premio nobel Turco, Orhan Pamuk, plantea la convivencia entre dos mundos: el premoderno y el moderno.

La valía de la religión, las creencias, las costumbres y las tradiciones familiares de crianza de Fatma, educada con principios y valores del puritanismo se casa con un joven, Sadam, que representa la modernidad: el desarraigo de las tradiciones, el libre pensamiento, la ciencia como eje central de la vida.

La novela inicia con Fatma, anciana, esperando la visita de los nietos en una inmensa casa cuyo mayordomo es el enano Recep.  

Sadam, ha muerto. La novela, en las primeras páginas, centra la atención en la personalidad del enano Recep y de Fatma encerrada en su habitación viviendo de los recuerdos de lo que fue su vida desgraciada de matrimonio.

Las joyas de Fatma, regalo de su familia, y de las que tuvo que desprenderse para sostener el hogar y matrimonio son una constante del recuerdo a lo largo de la novela.

Los nietos que finalmente llegan, llegan con las costumbres de la modernidad a una casa donde la abuela convive con el pasado, con los recuerdos, los odios y rencores causa de la imposibilidad de entender las acciones y pensamientos de un demonio de marido anclado a la modernidad.

La novela se matiza con las voces, acciones y relatos que cada uno de los personajes muestra: Faruk, Recep, Fatma, Sadam y Metin presentan al lector la Turquia, de los utranacionalismos y las tradiciones. La Turquia de los jóvenes que apropian y viven con la cultura norteamericana.


Fatma, esboza con sus palabras, pensamientos y acciones las razones del choque de dos culturas que se niegan a dialogar.

Occidente quiere imponerse a Oriente desconociendo la importancia de las tradiciones culturales del mundo oriental.

Los secretos familiares se van develando. El enano Recep y su hermano Celatim, son hijos bastardos de Sadam fruto de la relación con la criada enana que llega a servir a la casa.

Fatma ha presenciado como su esposo alcohólico y de profesión medico durante su vida a intentado escribir una enciclopedia para ilustrar al mundo oriental acerca del conocimiento que posee el mundo occidental. 

El menosprecio de Sadam por las tradiciones turcas considerando ignorantes a los turcos hace que Fatma viva en su propia casa como un fantasma, asumiendo el papel de mujer sumisa para el cual fue educada.

“¡Dios es solo una idea con la que juega la metafísica! Así pues, en nuestro mundo de peras y manzanas y Fatmas, lamentablemente, no hay lugar para Dios…Ja, ja,ja ¿Entiendes Fatma? ¡tú Dios no existe ¡”

El menosprecio de Fatma por las creencias modernas del esposo hace que su hijo no tenga una idea de quién o qué pensaba su padre, pues Fatma quema la amenaza moderna de conocimiento considerada obra del demonio.

“Empuje lentamente la puerta y los ví, tirados por todos lados, tumbados insolentes en las mesas, sobre los sillones y las sillas, en las baldas de los armarios, en los cajones, sobre los libros y dentro de ellos, en el suelo, en las ventanas: papeles y más papeles, papeles escritos, con dibujos, montones de papeles. Abrí la enorme portezuela de la estufa negra y comencé a apretarlos en su interior”

Orhan Pamuk, amado y odiado por sus conciudadanos Turcos presenta desde una crónica familiar los cambios y transformaciones que sufre el encuentro entre dos mundos con creencias religiosas distintas, con costumbres culturales que solo pueden ser asimiladas si se toma la molestia de documentarse, aprender al respecto, para entender desde dónde habla el otro, los otros.

La casa del silencio es una hermosa novela recomendada para quienes quieran entender la premodernidad en que habita oriente. La novela permite deleitarnos con párrafos muy poéticos:

“Luego abríamos la ventana para que entrara el aire puro y se fuera el viciado, para que se alargaran hasta el interior de la habitación las ramas verdes del jardín de Nisantasi y salieran mis sueños. Porque a veces, después de despertarme me daba la impresión de que mi sueño seguía fluyendo por sí solo a partir de donde nos habíamos separado. Quizá ocurra lo mismo al morir: mis pensamientos vagan por la habitación, dan vueltas arrastrándose por el interior de mis cosas , entre las contraventanas fuertemente cerradas y por la superficie de mi cama, de las paredes y del techo y cuando alguien entreabra la puerta le parecerá ver en el aire la sombra de mi pensamiento”  

Titulo: La Casa del Silencio
Autor: Orhan Pamuk
Editorial:De Bolsillo
Páginas: 378