viernes, 12 de febrero de 2010

Fernando de Magallanes: Viaja


Hoy leí en un periódico que en el año 2000 nosotros los colombianos leíamos 2 libros al año y, ¡oh sorpresa!, ahora leemos 1.6 libros. Me pregunto ¿por qué a la gente no le gusta leer?, los invito a contarme porque creen que los colombianos no leen, pueden dejar sus aportes en: comentarios, de este blog.

El viaje más largo, del autor mexicano Huacuja Mario Guillermo . A continuación les presento una breve reseña, ojalá, los deje enganchados y la lean.

Esta novela bien podría empezar así:
“(…)Como el propósito central de este manuscrito es el decir la verdad sin ningún tipo de maquillajes, no debo permitirme la más mínima tergiversación de los hechos, el menor pudor sobre nuestro proceder, el asomo de una posible justificación de nuestras tropelías. Lo único que puedo decir en mi defensa y en la de mis compañeros es que en el mar el alma sufre muchas metamorfosis (...)”.

No es posible, en realidad, por tres razones. La primera, porque esta introducción esta inserta en el antepenúltimo capítulo de la novela. La segunda porque nos perderíamos las primeras páginas de la aventura, y el magistral perfil del capitán Fernando de Magallanes, hecho por el marino italiano, Antonio Lombardo y cuyo nombre verdadero era Antonio Piagaffetta. Y la tercera porque esta introducción no está justificando las acciones de Magallanes, muerto en la travesía, sino la de 237 marinos embarcados en Sevilla y de los que regresan a puerto español un poco más de 100, en dos de cinco barcos que zarparon del puerto de Sevilla, en España.

El viaje que realiza Fernando de Magallanes para la época 1520, solo es equiparable a la llegada del hombre a la luna, la navegación toma tal impulso que permite 2 años más tarde a otros hombres circunnavegar el planeta tierra. Lo colosal de la hazaña de Magallanes es que a treinta años del viaje de Cristóbal Cólon, quisiera llegar al oriente navegando al occidente.

Mario Guillermo Huacuja se deleita transformando el periodismo en novela: el testimonio del marino Antonio Pigafetta, él, escribió la crónica: Primer viaje en torno del globo. En ese texto presencial narrado en primera persona, se le da un rostro, un alma y una personalidad a Magallanes, no de héroe, sino de un capitán con humanas decisiones a resolver.

Huacuja le da un sentido poético a la conquista, da voz y discurso a los conquistados, y nos muestra la metamorfosis de los tripulantes de esta expedición y el precio que deben pagar por la gloria que se le esfumo a Colón.

Huacuja le es fiel a la realidad expuesta en la crónica del marino Antoni Pigafetta: Magallanes era humano, tal vez, demasiado humano.
Autor: Mario Guillermo HuacujaEditorial: Fondo de Cultura Económica, México, 1993, 129 págs.

domingo, 7 de febrero de 2010

La comunicación como proceso básico de relacionamiento humano

No recuerdo quien dijo: si eres capaz de vivir sin escribir, no escribas. Vuelvo al oficio heredado de Scheherazada, aquella mujer que para conservar la vida, narro durante mil y una noches, mil y un cuentos.

Así es este oficio, se deja de escribir y los lectores al igual que el sultán Shahriar, dan la orden de matar, por eso se debe seguir escribiendo, para evitar que los lectores se conviertan en ‘actores intelectuales’ de un asesinato, más cuando se escribe desde un blog y el lector tiene el poder del ‘click’ para eliminar lo que no le presenta su dosis de espectáculo, lo que no le place: click.

Espero, este no se a mi caso, aquí les va un relato o mejor un buen concepto de lo que es la verdadera comunicación.

“La comunicación tiene, una virtud creadora. Da a cada uno la revelación de sí en la reciprocidad con el otro. En el mundo de la palabra se realiza la edificación de las personas bajo la forma de una explicitación de valor. La gracia de la comunicación, en la que uno da recibiendo, en la que uno recibe dando, es el descubrimiento del semejante, del prójimo, del otro yo mismo, en la amistad o en el amor, más valioso del yo mismo porque se identifica con el valor cuyo descubrimiento logró merced a un encuentro. Cada uno da al otro la hospitalidad esencial, en lo mejor de sí; cada uno reconoce al otro y recibe de él este mismo reconocimiento sin el cual es imposible la existencia humana. Pues el hombre, si está reducido a sí mismo, es mucho menos que él mismo; en cambio en la luz del acogimiento se le ofrece la posibilidad de una expresión sin límites”.

George Gusdrof, La Palabra (in . O’Sullivan R. Jeremiah, La Comunicación Humana, Caracas, 1996)

De esta manera, quizá la próxima vez que quieran hablar apliquen mi relato y sean verdaderos actores intelectuales del arte de comunicar.